¿Cuándo fue la última vez que tuviste una Cuaresma realmente memorable? ¿O incluso una Cuaresma que te cambió la vida? A menudo renunciamos a algo como el chocolate, como siempre lo hemos hecho, sin pensarlo mucho. Y no lo hacemos con constancia. O si logramos llegar a Pascua sin comerlo, nos damos cuenta de que no hemos crecido espiritualmente desde el comienzo de la Cuaresma. ¿Y no es ese precisamente el punto?
El propósito de renunciar a algo, del ayuno, es cultivar la vida interior. Cuando ayunamos, nos damos cuenta de nuestra verdadera dependencia de Dios. Abrimos nuestro corazón, nuestra mente y nuestro cuerpo al amor de Dios en nuestras vidas. Observamos cómo necesitamos crecer y nos dedicamos a ser una mejor versión de nosotros mismos. Y cuando nos ponemos a disposición de Dios, pueden suceder cosas increíbles. Eso es lo que hace que la Cuaresma sea tan poderosa.
Pero puedes ir un paso más allá. No te limites a renunciar a algo. También es muy valioso hacer algo durante la Cuaresma. Es el momento perfecto no solo para abandonar hábitos autodestructivos, sino también para formar nuevos hábitos que te den vida, hábitos que puedan extenderse más allá de los 40 días de Cuaresma. Renuncia a algo, elimina un mal hábito de tu vida y luego llena ese vacío intencionalmente. Analiza cómo puedes convertirte en una mejor versión de ti mismo y comprométete con un nuevo buen hábito.
A continuación, dos listas. Una es una lista de cosas a las que renunciar durante la Cuaresma y la otra es una lista de hábitos que dan vida. Los invito a elegir una de cada lista esta Cuaresma. Solo una de cada lista. Renuncia a algo y luego llena el vacío.
Cosas a las que renunciar durante la Cuaresma
No comas lo que quieras
Matthew Kelly habla sobre el poder de nunca levantarse de la mesa sin hacer un acto de autonegación. Tómalo en serio en cada comida de esta Cuaresma. Si quieres waffles para desayunar, prepárate huevos. En lugar de beber jugo de naranja, bebe agua.
Regala algo todos los días
No tiene por qué ser dinero ni cosas materiales, aunque regalarlas puede ser una experiencia poderosa. Intenta felicitar a un desconocido, enseñarle a alguien cómo hacer algo, difundir un mensaje positivo, ayudar a alguien que tiene prisa o simplemente sonreírle generosamente. ¡No necesitas dinero ni posesiones materiales para vivir una vida de generosidad asombrosa! Regala algo, todos los días.
No interrumpas a la gente
Probablemente a todos nos vendría bien dedicar más tiempo a escuchar y menos a intervenir.
Deja de quejarte
¿Te has parado a pensar alguna vez en cuántas veces al día te quejas de algo? ¿Qué tal si, en cambio, buscas maneras constructivas de hablar de tus dificultades? ¿Qué tal si buscas lo bueno en las personas en lugar de centrarte en cualquier inconveniente que experimentemos?
No desperdicie el tiempo de inactividad
No tienes que renunciar por completo a las redes sociales ni a nada similar, pero puedes proponerte no usarlas en momentos específicos. Aprovecha ese tiempo para orar, respirar y conectar con alguien a tu alrededor. Te sorprenderá la diferencia que puede marcar en tu día.
Cosas que hacer durante la Cuaresma
Pasa tiempo en el aula del silencio
Ningún hábito cambiará tu vida más que entrar en el aula del silencio cada día, sentarte con Dios y dedicar unos minutos a la oración y la reflexión. Incluso tan solo 10 minutos al día tienen el potencial de transformar por completo tu Cuaresma… ¡y tu vida!
Únete a un desafío espiritual
Una de las maneras más sencillas de transformar tu Cuaresma es unirte a otros católicos en un reto espiritual. Puedes crear un pequeño reto con tus amigos, inscribirte en un estudio bíblico local o unirte a casi un millón de católicos en LA MEJOR CUARESMA DE LA HISTORIA, un programa GRATUITO de video sobre Cuaresma con Matthew Kelly.
Lea los evangelios
Elige un evangelio (Mateo, Marcos, Lucas o Juan) y léelo completo durante la Cuaresma. Con solo leer 10 o 15 minutos al día tendrás tiempo suficiente para hacerlo. Es leyendo los evangelios que nos damos cuenta de que Jesús no es solo una figura histórica. Él está vivo y nos acompaña en todo lo que hacemos.
Sentarse en una iglesia
Visitar una iglesia por unos momentos cada día durante la Cuaresma. Sentarse en una iglesia tranquila y vacía es una experiencia hermosa. Solo tú y Dios. Hay algo poderoso en eso.
Crea un momento sagrado cada día
Envía una nota amable a un ser querido, haz una buena obra por un desconocido, haz voluntariado, publica algo inspirador en redes sociales. No tiene que ser algo grande, simplemente haz algo cada día.
Entonces, ¿cuáles son los dos hábitos que te llevarán a tener la mejor Cuaresma de tu vida este año?