“Amado Padre:
Te damos gracias por nuestras madres a las que
tú les has confiado el cuidado precioso de la vida
humana desde su inicio en el vientre.
Tú has dado a la mujer la capacidad de participar
contigo en la creación de nueva vida.
Haz que cada mujer pueda llegar a comprender
el pleno significado de esta bendición, que le da
una capacidad ilimitada de amor desinteresado a
todos los niños.
Que todas ellas puedan dignamente fomentar la
fe de sus hijos, siguiendo el ejemplo de María, Isabel, y otras santas mujeres que siguen a Cristo.
Ayuda a las madres a crecer diariamente en el conocimiento y la comprensión de tu Hijo, nuestro
Señor Jesucristo, y concédeles la sabiduría para
difundir este conocimiento fielmente a sus hijos y
a todos los que dependen de ellas.
Que tu Espíritu Santo constantemente las inspire y
fortalezca. Que nunca dejen de seguir el ejemplo
de María, madre de nuestro Señor, y de imitar su
fidelidad, su humildad y su amor oblativo.
Que las madres puedan recibir tu gracia abundantemente en esta vida terrenal y que añoren participar de la alegría eterna de tu presencia en la vida
por venir.
Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, que
vive y reina contigo y el Espíritu Santo. Amén”