Fabián Coelho

Es la cualidad humana de quien se caracteriza por obrar bien y correctamente. Como tal, es una cualidad moral considerada buena. Asimismo, puede referirse a la eficacia de ciertas cosas para producir determinados efectos.

La palabra virtud, como tal, proviene del latín virtus, virtūtis, y se deriva del vocablo latín vir, que significa ‘varón’, ‘hombre’, pues se refiere a la cualidad del valor, asociada a lo masculino en el pensamiento antiguo.

En este sentido, la virtud puede designar la fuerza, el vigor o el valor que una persona presenta ante determinadas situaciones: “A pesar de lo que le ha pasado, Magdalena ha demostrado la virtud de seguir siempre adelante”. De allí que también pueda hablarse de virtud para referirse a la entereza de carácter de alguien.

La virtud, como tal, se puede verificar en las personas con integridad moral, dispuestas a conducirse de acuerdo con lo que es justo, a lo que, entendido en un sentido moral, es correcto.

Por ello, la virtud también es reconocible en las acciones virtuosas y en la manera recta de proceder. De allí que, en el lenguaje cotidiano, el término virtud también se emplee para designar las cualidades de una persona que obra bien.

Virtud moral

Como virtud moral se denomina, de manera general, el hábito de obrar bien. Como tal, la virtud es una cualidad positiva, que alude a la perfección en la conducta o en la manera de proceder, y, en este sentido, se opone al vicio o al defecto.
En su filosofía, Aristóteles consideraba que la virtud se encontraba en la moderación, es decir, en el equilibrio entre los extremos del defecto y el exceso. De allí que las virtudes morales sean relativas al bien y estén sometidas a los lineamientos de la ética.

Virtudes cardinales

Las virtudes cardinales son la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza. Según Platón, la justicia era la virtud más importante del sistema de las virtudes cardinales, pues, según él, a partir de la comprensión de ésta, el hombre podía acceder a las otras tres. Las virtudes cardinales, como tal, se consideran la base esencial de las virtudes morales del hombre.

Virtudes teologales

Según la Biblia, las virtudes teologales son la fe, la esperanza y la caridad. En este sentido, son virtudes que tienen como objeto a Dios mismo. De allí que sea el propio Creador quien las haya infundido en el alma de los hombres.

Fuente: Revista Génesis 2022

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